Los conservatorios de la comarca necesitan nuevas instalaciones

Los padres de alumnos del conservatorio de La Línea exigen la ampliación del centro
7 noviembre, 2008
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D.C./E.B. 20  de octubre de 2008

El Muñoz Molleda de La Línea y el Paco de Lucía de Algeciras reúnen a más de 715 alumnos y forman a profesionales de la música en trece especialidades, pero ambos coinciden en exigir más espacio

El curso de enseñanzas musicales ha comenzado en el Campo de Gibraltar con una paradoja. Separados por pocos kilómetros, la comarca disfruta de dos conservatorios de grado medio, uno situado en La Línea y el otro en Algeciras. En ellos se encuentran matriculados más de 715 alumnos y forman a músicos profesionales sin necesidad de marcharse fuera. Pero en los dos centros falta espacio, una seria dificultad.

El Conservatorio Profesional de Música Muñoz Molleda de La Línea cuenta este año con más de 400 alumnos, según informó la directora, Inmaculada Rivera, que se forman en una de las doce especialidades: violín, viola, chelo,contrabajo, piano, guitarra, flauta, clarinete, oboe, fagot, trompa y saxofón, que por primera vez se imparte en el centro.

Aunque el número de alumnos y de especialidades se ha incrementado, el Muñoz Molleda no está exento de problemas y a la falta de algunos profesores, situación que se espera se solucione pronto, hay que sumar que la principal deficiencia sigue siendo la falta de espacio, ya que a pesar de la construcción de un nuevo edificio anexo y de la oferta del equipo de gobierno de ceder al conservatorio las oficinas donde actualmente se encuentra emplazada la concejalía de Urbanismo, ni una cosa ni otra se han materializado.

El curso ha comenzado y los alumnos tienen que desplazarse el colegio San Felipe para dar algunas clases, «lo que implica que tengan que cruzar una carretera y no se puede estar con los instrumentos de un lado para otro. Si no podemos usar el edificio nuevo, que nos den Urbanismo, que también nos sirve porque al menos está dentro del mismo complejo», apuntó la directora.

En este sentido, la presidenta de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (Ampa) Maestro Jaén, Ana Villalta, insistió en que en el actual edificio «no cabemos» y apuntó que todavía no se les ha comunicado desde el Ayuntamiento cuándo podrían empezar a usar Urbanismo.

El conservatorio de Algeciras ha podido aumentar su número de alumnos gracias a la concesión del grado medio, que estrena este curso. Era una vieja reivindicación del centro y de los padres de alumnos, no tanto por la posibilidad de poder prolongar los estudios sin necesidad de salir de la ciudad, que por supuesto también, como por permitir más plazas de admisión en el primer año elemental, que han pasado de 40 a 104.

En el centro musical algecireño se han matriculado 315 alumnos, de los cuales 47 pertenecen a primero de grado profesional, un rango que se implanta de manera paulatina al ritmo de un nuevo curso por año, hasta alcanzar los seis que componen el ciclo, que en la comparación podría ser una suerte de diplomatura en contraposición a los licenciados de los conservatorios superiores.

Por una cuestión de cercanía geográfica, el Paco de Lucía da cobertura a alumnos de Tarifa, Los Barrios e incluso Jimena. En cualquier caso, el 90 por ciento de los estudiantes son de Algeciras. El centro imparte 13 especialidades. Piano, guitarra clásica, flauta travesera, clarinete, violín, viola y violonchelo ya se podían aprender. Este año, gracias al rango profesional, se han añadido oboe, fagot, trompa, trombón, saxofón y contrabajo. El claustro de profesores lo componen 19 profesionales. La algecireña Ana María Monge se encuentra al frente de la dirección por sexto curso.

«Pedir el grado profesional ha sido como librar una batalla con la administración», explica la directora del Paco de Lucía, feliz por la nueva condición del centro, pero consciente de los problemas que quedan por solucionar. El más importante en estos momentos es poder disponer de un edificio propio, preparado para una enseñanza que está catalogada como de régimen especial. El conservatorio y el instituto Miguel Hernández comparten inmueble por tercer año. Faltan espacio y condiciones adecuadas, como la insonorización de las aulas. El centro espera que el curso próximo pueda trasladarse. Por convenio, depende del Ayuntamiento.

 

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