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Cuestión de edad

Es joven, presidente de España y se va a Abu Dabi. Nuestro presidente se va a la tierra prometida para vendernos, venderse, aunque ha dejado claro que se va, con un veto a la prensa (que no atenderá) y un veto a D. Juan Carlos de Borbón para él y su séquito, con quien no contactarán.  Memoria cortita de aquellas críticas al plasma ¿recuerdan? Puede que tema que le pregunten por el tratamiento a los monarcas, por el uso del avión presidencial, por los pactos con independentistas o por los derechos humanos o la situación de la mujer en el siglo XXI y en el suelo que estará pisando, algunas no se entenderían y otras a buen seguro, no se atrevería a contestarlas. Pero “Pedro, es mucho”, como dirían los más flow del momento. Aún más… Moncloa ha descartado la asistencia del rey Felipe a la Expo de Dubai (Emiratos Árabes) para “no incomodarle por la figura de su padre”. Que detallista nuestro presidente.

Nadie va a mantener ni un ratito con el monarca que protegió el tránsito de una España bajo el mando de una dictadura a la monarquía parlamentaria actual que fue pactada por todos los grupos políticos con voz y voto en el último lustro de los años setenta. Partidos de derechas, de izquierdas y de centro. Políticos socialistas, comunistas, populares, regionalistas, centristas y extremistas.  Una monarquía parlamentaria que ha ido evolucionando en torno a una Constitución española que permite a los actuales miembros del gobierno PSOE – UP hablar como hablan, actuar como actúan y vivir como viven, pero eso sería mucho comprender y analizar o, no interesa.

No se va a atender a un monarca que ni está condenado ni está inculpado, a sensu contrario de algunos condenados -algunos hasta comparten partido con el presidente- con quienes sí se habla tanto él, como muchos de los seguidores de su séquito. Sin hacer mucha leña del árbol caído se habla, sin ir más lejos, con los condenados – sus indultados a pesar del informe del CGPJ- por el referéndum ilegal en Cataluña e incluso los que declararon la república independiente, pero eso para nuestro presidente y su plebe, es otro cantar.

He llegado incluso a pensar que quizás, más que rencor o supremacía, es simplemente una cuestión de edad. ¿Será que tal y como están las cosas con los mayores de sesenta y cinco, el presidente teme sentarse con D. Juan Carlos de Borbón simplemente como súbdito español que puede pedirle respuestas? Porque, por su edad, el rey emérito puede cuestionarle -como hacemos la mayoría de españoles sin éxito- por qué no pone en la palestra a las entidades bancarias que le están complicando tanto el día a día a los mayores. Unas entidades bancarias rescatadas en su momento y privilegiadas siempre. Unas entidades bancarias que abrían de lunes a sábado. Luego de lunes a viernes y los jueves por la tarde y ahora… sus cajas hasta las once y horarios incómodos para todos y para todo. Eso sin entrar en el cierre de sucursales, Eres, jubilaciones anticipadas, despidos y obligación de trabajar con ellos por sus apps. Servicio mínimo, atención al mayor bajo cero, pero eso sí, beneficios como los anunciados por CaixaBank la pasada semana de 5.200 millones de beneficio. De beneficio, eliminado gastos.

O tal vez, ¿temerá el Sr. Sánchez que el rey emérito como español con más de ochenta le cuestione por qué ha incluido la nomina compensatoria de los pensionistas en el mismo decreto de si mantendrá o no la mascarilla como obligatoria?

Quizás nuestro presidente tema que un señor mayor como es D. Juan Carlos, pueda dirigirse a él exigiéndole respuestas ante la falta de atención que el ministerio responsabilidad del ex presidente Pablo Iglesias, ex ministro de Asuntos Sociales, abandonara la atención en las residencias de mayores durante la aún vigente pandemia y le solicite que dé respuesta a los familiares que piden “la verdad” a la justicia española.

Tal y como está el gobierno con los mayores y con la educación, me inclino con que este es el punto de inflexión: la mala educación y la mala atención. Coincidiendo con la celebración de D. Bosco, me ha venido a la memoria una de sus frases, “La base de toda educación es cuestión de corazón” y le pediría a nuestro presidente que al menos, tuviese corazón con quien fue un Jefe del Estado en un momento difícil y hoy es un hombre mayor que en más de una ocasión ha pedido perdón cosa que ni un solo miembro de nuestro actual gobierno -ni su abultado equipo de recomendados- ha hecho por ninguna de sus equivocaciones o faltas de respeto.

Presidente, por los mayores, por los españoles, por la situación… un poquito más de corazón.

3 Comments

  1. Juan dice:

    Ana, se podrá decir más alto pero no más claro.
    y sobre los bancos y su poca vergüenza que no nos digan que el sistema de pensiones es insostenible cuando ellos han metido gente en el sistema con 52 años desde hace muchísimo tiempo

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