El ‘mentoring’ llega a La Línea

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El CEIP Andalucía es el primer centro educativo de la ciudad en el que los alumnos cuentan con el apoyo de mentores que impulsan cambios positivos al desarrollar sus capacidades

El La Línea está de enhorabuena. Los voluntarios de Mentoring, un programa de tutorías a los alumnos, están llevando a cabo una gran labor con este proyecto piloto que por primera vez se implanta en un colegio linense, el CEIP Andalucía.

Su directora, Lourdes López Viñolo, conoció a través de dos voluntarias de Despierta, Almudena y Amalia, que esta experiencia pionera en España ya se venía desarrollando en dos colegios de Algeciras desde hacía tres cursos y contactó con el responsable de Mentoring España, que no dudó en ponerse a trabajar con el centro linense.

El culpable de que este programa de tutores impulsado en el año 1987 en el estado de New York (Estados Unidos) esté introduciéndose en la escuela española y de momento en Algeciras y La Línea es José Carlos Cabrera Medina, director del proyecto. Su apuesta por la fórmula desarrollada en la década de los ochenta es tan decidida que el año pasado participó en el Foro Mundial del Bienestar de la Infancia, que se celebró en Nápoles, con la idea de extender el programa One to one, creado por Matilda Cuomo. Este programa de tutores se creó para interactuar con jóvenes y niños ayudándoles en tan complicada etapa. Esta iniciativa fue la respuesta al alto número de abandono escolar y las altas tasas de embarazos durante la adolescencia, con la que han ayudado desde su creación a más de 5.000 niños.

El trabajo se ha iniciado La Línea con niños de cuarto, quinto y sexto de primaria del CEIP Andalucía, que cuentan con un grupo de voluntarios que durante dos horas a la semana son sus «hermanos mayores guays«.

Lourdes López Viñolo, directora del colegio Andalucía, reconoce que ha sido una gran apuesta y que la respuesta ha sido extraordinaria. «Estamos encantados de habernos aventurado en este esquema de trabajo. Tenemos alumnos con un gran potencial pero que por circunstancias diversas necesitaban una guía en su carrera escolar. No podemos permitir que abandonen. Que entren en una dinámica que no les permita avanzar. Si además, esa posibilidad de enfrentarse al acoso escolar, al absentismo, les viene directamente de la mano de un voluntario que no pide nada a cambio y les hace ver lo buenos que son y disfrutar de la enseñanza, no hay nada mejor que eso».

La dirección del Colegio Andalucía reconoce que cada día tiene más alumnos interesados en esta iniciativa. «Queremos que sepan que esto no es una actividad lúdica. Es para quién lo necesita y cada voluntario sólo atiende a un niño a quién motiva, enseña, inspira y potencia su autoestima. Les dedican su tiempo sin pedirles nada a cambio y avanzan que da gusto».

El director del programa, José Carlos Cabrera, explica cómo se trabaja. Los voluntarios reciben una formación expresa. Asegura que no es necesario que tengan un perfil concreto. Entre los mentores del colegio linense hay estudiantes de magisterio, universitarios, amas de casa, desempleados, deportistas… Una variedad de perfiles que sorprende.

Todos ellos tienen una sola intención: que el movimiento civil, la sociedad, sea capaz de aportar, sin coste alguno, un sistema para luchar contra el absentismo y el fracaso escolar. Contra fenómenos indeseables como el acoso, la micro criminalidad y el vandalismo.

Los responsables de Mentoring están convencidos de que el apoyo a la educación «es cosa de todos» y ambicionan que la empresa se involucre para hacer posible extender este proyecto sin coste alguno a la administración.

Los voluntarios dedican cada semana dos horas a sus hermanos pequeños. Una hora antes se reúnen con las coordinadoras, como Almudena Delgado, para reciclar su formación para poder atender todas y cada una de las necesidades de sus tutelados. A continuación, llegan los pequeños y con ellos durante la primera hora desarrollan alguna actividad en grupo y completan la comunicación y atención con su mentor. Se exponen cuestiones, se charla sobre la semana, sus problemas, sus avances, sus carencias, sus necesidades… Sobre todo lo que el joven crea conveniente, sobre sus cosas. Siempre en el colegio. No hay contacto fuera: no se intercambian direcciones de redes sociales, ni teléfonos… se crea la necesidad de estar juntos, de explicar sus cosas siempre en el centro escolar.

Así, se va trazando una línea de confianza para la que los mentores han recibido una formación pormenorizada de forma que se vayan consiguiendo mejoras en cada sesión hasta conseguir avances reales y ponderables en el estudiante.

José Carlos Cabrera (Mentoring España), defiende que si el número de voluntarios sigue en aumento esto será posible, no solo en este centro sino en todos aquellos que tengan a bien solicitar el desembarco del programa de tutores one to one. En su día se acogieron los colegios Tartessos (Saladillo) y Campo de Gibraltar (Bajadilla) en Algeciras, donde el programa de tutores es una realidad desde hace tres años.

Para ser parte de este proyecto y formar parte de esa sociedad civil que impulsa la mejora, se puede contactar con Mentoring a través de su web, redes sociales (facebook y twiter) o en el CEIP Andalucía de La Línea.

 

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